En junio, todavía estamos en primavera, a escasos 10 días del inicio del verano. Nos tenemos que preparar para esta nueva estación en la que la energía es de máxima expansión, salimos más a la calle, hace más calor y por lo tanto nos apetecen más los alimentos con energía más refrescante, sin llegar a enfriar el cuerpo. Ya podemos dejar un poco de lado los estofados largos y concentrados y realizar platos con cocciones más cortas y ligeras como marinados, salteados, vapor, o simplemente marinados o crudos.
Para la receta de hoy propongo una ensalada refrescante hecha con germinados de semillas.
¿Qué son los germinados y cómo prepararlos en casa?
Los germinados son semillas que han comenzado su proceso de crecimiento. En la alimentación macrobiótica se valoran por aportar vitalidad, frescura y una gran concentración de nutrientes. Son muy fáciles de preparar en casa. Los más sencillos y rápidos son de alfalfa, cereales y verduras. Eso sí, algunas leguminosas germinadas son difíciles de digerir, por lo que se recomienda cocinarlas adecuadamente y no comerlas crudas.
Cómo germinar semillas en casa:
- Coloca la variedad de semilla elegida en un frasco de vidrio y cúbrela completamente con agua.
- Pasadas unas seis horas, escurre, tapa el recipiente con una gasa y guárdalo en un lugar oscuro.
- Un par de veces al día, lava y escurre las semillas con agua fría.
- En general, tardarán entre tres y cinco días en germinar (alcanzan de uno a dos centímetros de altura).
- Cuando los germinados hayan obtenido el tamaño deseado, lávalos, escúrrelos y guárdalos en el frigorífico.
Propiedades de los germinados
- Riqueza nutricional: Durante la germinación, aumentan muchas vitaminas y compuestos antioxidantes. Dependiendo de la semilla, pueden aportar vitamina C, vitaminas del grupo B, vitamina E y minerales como hierro, magnesio y zinc.
- Fácil digestión: Se activan enzimas que comienzan a descomponer almidones y proteínas, facilitando la digestión y la absorción de nutrientes.
- Poder antioxidante: Ayudan a combatir el estrés oxidativo gracias a compuestos fenólicos, flavonoides y otros antioxidantes presentes en distintas variedades.
- Salud intestinal: Favorecen el tránsito intestinal y contribuyen a una microbiota saludable.
- Ligereza: Tienen mucha agua y pocas calorías, por lo que son un complemento ligero para ensaladas, sopas o platos de cereales.
Propiedades según el tipo de germinado
- Germinado de alfalfa: Muy ligeros, ricos en minerales y en clorofila.
- Germinado de lenteja: Mayor contenido proteico y de hierro.
- Germinado de brócoli: Especialmente conocidos por su contenido en sulforafano, un compuesto muy estudiado por sus posibles beneficios para la salud.
- Germinados de rábano: Sabor más picante y buena concentración de antioxidantes.
Precaución con los germinados: Las personas con sistemas inmunitarios debilitados, embarazadas o ancianos pueden preferir consumirlos ligeramente escaldados.
Variante más energética: Si quieres darle más cuerpo, te recomiendo añadir media taza de quinoa cocida, unos dados de tofu escaldado o un poco de chucrut.